La importancia de cuidar el pH vaginal en el embarazo

El pH vaginal varía en función de la etapa hormonal de las mujeres, dependiendo sobre todo del nivel de estrógenos en el organismo. Un pH adecuado evita infecciones y molestias en la zona íntima femenina, por eso es tan importante cuidarlo, especialmente durante el embarazo y el posparto.

¿De qué depende el pH?

La microflora de la mucosa vaginal es la barrera frente a posibles infecciones en el aparato genital femenino. Está formada por diferentes especies de bacterias, especialmente lactobacilos, que desarrollan funciones esenciales para el mantenimiento del equilibrio microbiológico y la prevención de infecciones tanto externas como internas.

Pero para que los lactobacilos hagan su función es necesario mantener un pH vaginal ácido, entre 4 y 5; así, se inhibe el crecimiento de bacterias perniciosas.

No obstante, el pH de una mujer no es siempre constante, varía en función del momento del ciclo menstrual y de la edad ya que depende en gran parte de la producción de estrógenos, por lo que es mucho más alto en niñas antes de la pubertad o en mujeres menopáusicas.

- Niña (hasta la pubertad): 7.0

- Fase menstrual: en torno a 7.0.

- Fase premenstrual: 4.0.

- Resto del ciclo: entre 4.0 y 5.0.

- Embarazo: menor de 4.5, más ácido que el pH normal.

- Menopausia: 7.0.

El pH vaginal en el embarazo

Durante la gestación se producen grandes cambios a todos los niveles en la vagina: aumenta la vascularización, se produce más flujo y se vuelve más blanco y líquido… Todo esto hace que el pH se vuelva más ácido y sea menor de 4.5, lo que puede favorecer las infecciones vaginales.

Las infecciones durante el embarazo pueden llegar a ser peligrosas si no se tratan adecuadamente y causar partos prematuros. Pero una higiene adecuada puede ayudarnos a combatir las infecciones.

- Lávate y límpiate siempre de delante hacia a tras para que las bacterias del ano no asciendan por el canal vaginal. 

- Desde el inicio del embarazo y en el posparto, usa un gel específico para la zona que respete el pH natural, como el Gel Higiene Íntima, el cual protege y calma ayudando a prevenir posibles infecciones y reforzando la barrera natural. 

- Evita el consumo de azúcar refinado y el exceso de hidratos de carbono que pueden propiciar el desarrollo de hongos.

- La ropa interior de algodón y que no quede ajustada.

¿Qué sucede tras el parto?

Después de dar a luz aumenta el riesgo de infección vaginal ya que tras el parto el útero y el cuello uterino quedan expuestos al exterior. Por eso es importante mantener un pH ácido que ayude a restablecer la microflora normal de la vagina.

Referencia:  todopapás.com

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