DICCIONARIO PARA PIELES SENSIBLES

Hay un asunto en que los dermatólogos coinciden: todos están de acuerdo en que la sensibilidad es una de las grandes afecciones de la piel. La prueba es el aumento progresivo en sus consultas de personas con irritaciones, tiranteces y picores.

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Legiones de mujeres se mantienen en una búsqueda continúa tratando de dar con un cosmético que no las ponga en estado de alerta. Desengáñate: da igual que en el envase leas ‘no comedogénico’ ‘hipoalérgenico’ ‘libre de perfume y de alcohol’. La FDA (Food and Drug Administration) asegura que, hoy en día, la mayoría de los cosméticos tiene un riesgo de alergia mucho más bajo que en tiempos pasados. Además, ahora cualquier cosmético que pretenda ser comercializado debe aportar una lista detallada de sus componentes químicos, de tal forma que, si se produce alguna reacción adversa, pueda determinarse con total exactitud cuál fue el activo que la provocó. Para que la terminología no te confunda hemos elaborado este mini diccionario. De esta forma, la próxima vez que te enfrentes a una etiqueta sabrás cómo interpretarla.

Alérgeno. La función de nuestro sistema inmunitario es la de combatir los virus y las bacterias. En ocasiones, puede ‘malinterpretar’ la situación e identificar a un agente como patógeno (dañino) cuando en realidad no lo es. Si eres una persona alérgica e inspiras, ingieres o tocas el agente desencadenante, puedes tener una reacción. Los alérgenos más comunes son los perfumes, el polvo, las plantas, el polen y ciertos fármacos (antibióticos o medicamentos que se aplican sobre la piel), además de alimentos como la leche, el chocolate, las frambuesas y las nueces.

Conservantes. La mayoría de los cosméticos se formulan con 4 tipos de ingredientes: agua, ingredientes activos, excipientes (responsables de contener los activos principales) y aditivos (perfumes, conservantes, etc.) Las fórmulas que contienen agua son más propensas a la proliferación de microorganismos. Para prevenirlo, los fabricantes pueden optar por utilizar conservantes (incluidos los parabenos) u otras sustancias que se agregan a las fórmulas cosméticas por otras razones (fragancia, color, firmeza) y que, ocasionalmente, revelan tener propiedades antimicrobianas. Estas sustancias no registradas, pueden incluir alcohol, aceites esenciales o etil hexilo glicerina, son potencialmente perjudiciales para las pieles sensibles. Al tratarse de “conservantes no listados”, el fabricante puede asegurarte que su producto está libre de conservantes.

Corticoesteroides. Es la  medicación tópica más utilizada para controlar las lesiones que aparecen en los procesos de dermatitis atópica. Los corticoides se presentan en forma de pomadas o ungüentos grasos listos para ser aplicados sobre las zonas de piel muy seca o en cremas ligeras para los pliegues cutáneos o cuando las lesiones supuran.

Cosmética estéril. Son aquellos asepsia está avalada durante todo el proceso de producción, la selección de ingredientes se limita a los estrictamente indispensables y el cierre del envase es hermético. Ojo: no confundir con los envases airless. Ambos evitan cualquier entrada de aire e impiden la oxidación del producto, pero estos últimos no garantizan que no queden residuos en la parte superior del frasco, lo que implica que exista riesgo de contaminación. Es la única cosmética que garantiza fórmulas sin conservantes ni sustancias potencialmente irritantes (conservantes no listados). Garantizan que tu piel reciba solamente lo esencial.

Dermatitis. Todo lo relacionado con la inflamación de la piel que se caracteriza por provocar tirantez, picores y lesiones como ampollas o pústulas que pueden llegar a formar costras. Los principales tipos de dermatitis son 3: la de contacto, la atópica y la seborreica.

La de contacto encuentra su origen en las sustancias que tocamos: cosméticos, tintes, jabones y detergentes. Químicos encontrados en productos elásticos, de látex y de caucho. Teñidos y químicos localizados en la ropa; la atópica sufre un déficit en la producción de ceramidas -lípidos naturales gracias los cuales las células se mantienen unidas y fuertes- lo que disminuye la función de defensa de la piel causando inflamación, picor, enrojecimiento y sequedad. Es más habitual en los niños, pero tiende a mejorar o incluso desaparecer con la edad; la seborreica aparece en forma de parches enrojecidos y descamación alrededor de las cejas, los párpados, la boca y la nariz o detrás de las orejas. Si se presenta en el cuero cabelludo, se denomina caspa en los adultos y costra láctea en los bebés.

Hipoalergénico. La FDA de lo define así: “Los cosméticos hipoalergénicos son productos cuyos fabricantes publicitan que producen menos reacciones alérgicas que otros productos cosméticos’. Lamentablemente, todavía no existen normativas, definiciones legales o controles que regulen el uso de éste término ni en Estados Unidos ni en Europa. No hay una norma común para los fabricantes en cuanto a la composición y a las pruebas de efectividad que lo justifiquen, pero Vichy posee fórmulas que han sido testadas sobre pieles sensibles y bajo control dermatológico en las que puedes confiar.

No comedogénico. Al crecimiento anormal de las células que rodean los poros de la piel y hace que aumente la producción de sebo se le denomina comedón. Pueden ser abiertos (puntos negros), o cerrados (suelen derivar en lesiones inflamatorias de la piel). Un cosmético no comedogénico debe evitar la formación de comedones en la piel y vigilar el acné.

Piel sensible. O intolerante. Reacciona a estímulos que no producen ningún efecto en otros tipos de piel. Esta hipersensibilidad es el resultado de una disminución de su umbral de su tolerancia. Dos factores principales son responsables de esta sensibilidad exacerbada: en primer lugar, la epidermis presenta una alteración de su función de  barrera. Este fenómeno favorece una deshidratación de la piel y, sobre todo, la penetración de agentes e irritantes. 

Los cutis sensibles e intolerantes también se caracterizan por una superproducción de radicales libres que va asociada a una secreción anormalmente elevada de citoquinas (moléculas proinflamatorias), por eso necesitan  tratamientos antiarrugas y reafirmantes que ralenticen este proceso acelerado de envejecimiento.

Psoriasis. Es una afección cutánea común que provoca irritación y enrojecimiento de la piel. Ocurre cuando el proceso de renovación celular se completa demasiado rápido, dejando que las células muertas se acumulen en la superficie de la piel. Los siguientes factores pueden desencadenar un ataque de psoriasis o hacer que sea más difícil de tratar, como el estrés, las quemaduras, las picaduras de insectos o un consumo excesivo de alcohol. Por regla general hay que tratarla con medicamentos vía tópica con cortisona, alquitrán de hulla o antralina. Para retirar la descamación acude a tratamientos ácido salicílico o ácido láctico), champús para la caspa y medicamentos prescritos que contengan vitamina D o vitamina A.

Fuente:  Este articulo fue escrito por Ana de http://blog.birchbox.es/